domingo, 10 de febrero de 2013
Claudio Gay, en Pichidegua.
Comentamos la presencia de Charles Darwin en la Laguna de Tagua Tagua en 1834 y la cita de su diario a la lectura de los Annales de sciences naturalles del año anterior en que se publican las observaciones sobre la laguna, del naturalista francés, Claudio Gay. Ahora nos referiremos a la visita de Gay y las notas manuscritas que se conservan en el Archivo Nacional, volumen 47, página 203, Geografía física del Depto. de San Fernando, Costa de Colchagua. "Otra laguna no menos curiosa que también ofrece un fenómeno que sorprende a los investigadores y geólogos es la de Tagua-Tagua en la cual se ve flotar gran cantidad de todo tipo de aves (ivis, platalea, cignus filuca) que he examinado muy cuidadosamente. Esas aves solo son comparables con los grandes vegetales como las acotiledóneas y otras semejantes entrelazadas de mil maneras en las cuales arraigan y prosperan otras plantas flotantes. Estas, al podrirse, enriquecen el suelo de por sí fértil y que, cuando mueren los vegetales que allí crecen, aumentan la vegetación al extremo de sobrepasarla en cuanto a altura y abundancia. Es probable que en el futuro invadan los alrededores de toda la laguna y desde donde ahora vemos el océano, nuestros descendientes no contemplarán sino una mina rica en nitrógeno."
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