sábado, 8 de junio de 2013

Chile, 12.000 A.P.

Hace 11.380 años un pequeño grupo de hombres estaba sentado alrededor de una fogata a orillas de la laguna de Tagua Tagua. La jornada había sido propicia, pues habían logrado cercar y matar en la ribera fangosa a un mastodonte joven. Lo habían descuerado con sus cuchillos de piedra y ahora lo asaban, ensartando en palos grandes trozos de carne. El fuego les daba calor en esos días fríos de las postrimerías del último período glacial y un mastodonte no era presa que se cazaba todos los días.
Esta escena se puede reconstruir con los hallazgos hechos en las excavaciones cerca de San Vicente de Tagua Tagua, en el borde de la antigua laguna desecada, mediante un canal de drenaje, a mediados del siglo pasado. A más de dos metros de debajo de la superficie actual del terreno se encontraron, en la parte  superior de una capa de sedimentos depositados al final del pleistoceno, huesos de mastodonte y de caballo americano junto con herramientas de piedra; uno de los huesos de caballo lleva las claras marcas dejadas por un cuchillo durante el proceso de faenación. No solamente se han encontrado en el sitio los cuchillos, sino también las esquirlas de piedra desprendidas durante la manufacturación de ellos y de los raspadores que servían para limpiar los cueros de restos de carne y grasa.
Así nos lo cuenta, Grete Mostny, basada en los datos proporcionados por el profesor, Julio Montané, Quien está a cargo de los trabajos arqueológicos.